Tips para ir a la playa con un bebé

Desde las playas de Rio de Janeiro en Brasil (Olivia de 6 meses y Rafa de 20 meses), hasta las playas de Santa Mónica (Olivia de 12 meses y Rafa de 2 años) , mi esposo y yo hemos decidido seguir disfrutando de nuestras vacaciones favoritas, en la playa. Pasando por Cartagena, San Andrés, Santa Marta… entre otras, nuestras aventuras en el mar nos han preparado para que cada vez podamos disfrutarlas más.

Quisiera decirte que serán unas vacaciones como las que tenías antes de ser mamá o papá, pero todos sabemos que nada vuelve a ser igual y este caso no es la excepción.

Sin embargo, si eres como yo y crees que la vida debe continuar con la llegada del nuevo bebé, o si estás a punto de embarcarte en una aventura motivada por otros miembros de tu familia, quiero compartirte algunos tips que he aprendido con los años hablando con otras familias, leyendo y principalmente experimentando, para que tu experiencia tropical sea tan divertida como un paseo por el parque.

Viajar a la playa con bebes

Lo que no puedes ignorar

  1. Preparación: Mi consejo número uno es aplícale protector solar en todo el cuerpo al bebé en la habitación ANTES de salir para la playa. Así su piel lo habrá absorbido antes y evitarás un poco el pegote, la posibilidad de que se riegue en los ojitos y disminuirás las posibilidades de lágrimas. A los bebés debes repetirles el anti-solar cada hora y media, pero en caso de que debas hacer una segunda aplicación ya estarán más ubicados en la sombrita y no habrá el afán del primer momento de llegada. Busca siempre protectores con protección alta, más de 50 SPF.
  2. Empaca solo lo necesario: créeme que a menos de que vayas a embarcarte en un viaje trasatlántico lejos de la civilización, no es necesario llevar tantas cosas; de hecho la practicidad facilitará el transporte y el desplazamiento de un lugar a otro. No hay que llevar 5 cambios de ropa, ni el tarro entero de la leche en polvo, ni todos los juguetes de playa que viste en el almacén. La mayor parte del tiempo estarán con poca ropa y ya habrá suficientes estímulos nuevos para que ellos se diviertan.
  3. ¿Qué le pongo a mi bebé? Los vestidos de baño para bebé deben ser de manga larga y con protección spf para evitar quemaduras, hay de varias marcas y estilos para escoger en el mercado. Sin embargo, la humedad, la arena y el calor hacen que estás prendas deban ser removidas inmediatamente salen del agua. Casi siempre que un bebé llora en la playa, y no es sueño o hambre, es que algo le pica. Mi pinta favorita: dejarlos en pañal siempre que estamos en la sombra. Recuerda que ellos no pueden decir – “Me pica o me talla, o me incomoda” así que anticípate dejándolos libres.

    Los sombreros especiales para playa son fundamentales cuando estén en el sol y lo idea es que tengan protección que cubre el cuello y las orejas.

    Un bebe en la playa

  4. Manejo del tiempo: En mi mente de mamá ilusa creía que mis bebés iban a ser capaces de hacer su siesta de la mañana en un coche o silla junto a mi en la carpa de la playa mientras yo me asoleaba… jajaja, snif. A pesar de que su rutina de sueño era como un reloj, en la playa esto casi nunca sucedió. En los primeros paseos esto me daba mucha frustración y nuestros días de diversión se convertían en llantos, gritos, bebés sobre estimulados y papás desesperados. Finalmente aprendí que era mejor calidad de tiempo que cantidad.  Renuncié a la idea de un día entero de playa y llegamos a este horario/acuerdo:
  • 8:30 – 10:00 am playa
  • 10:00 – 10:30 baño
  • 10:30 – 12:30 siesta (En la habitación, oscura, en silencio)
  • 12:30 – 2:00 Almuerzo
  • 2:00 – 5:00 plan turístico o playa otra vez.

Cada bebé tiene sus propios horarios y esto puede servir o no para ti, pero lo importante es la idea de adaptar el paseo al horario de ellos y evitar momentos de estrés innecesario, es mejor renunciar a dos horas de playa a cambio de un día entero de tranquilidad.

  1. Manejo de expectativas. Yo siempre he sido muy positiva y arriesgada. Tanto, que en muchos casos creo que lo que le pasa a otras personas, a mi no me va a pasar. Esto es bueno porque me da el impulso para aventurarme en nuevos rumbos, pero no tan bueno porque algunas veces no tengo las expectativas muy alineadas con la realidad.

    Así que en este punto quiero recordarte que ir a la playa con bebés es completamente diferente a como era cuando ibas con tu pareja o con amigos. Requiere de mucha PLANEACIÓN, ADAPTACIÓN, COMUNICACIÓN y FLEXIBILIDAD. Es muy importante que compartas esta información con todas las personas que te acompañarán, porque así será más fácil para todos trabajar en equipo.

    La playa con bebés

    Se requiere ayuda del otro padre o un pariente, créeme que vas a necesitarla, y es fundamental que todos estén al tanto de esto desde antes y no cuando el bebé empiece a llorar y la otra persona quiera seguir leyendo, jugando, nadando o haciendo las cosas divertidas que los adultos hacíamos en la playa cuando íbamos solos.

  2. ¡Ahora si a jugar y divertirse! La playa está llena de estímulos y posibilidades de actividades deliciosas que beneficiarán a tu bebé en su desarrollo cognitivo y emocional. Si la corriente lo permite, métanse al mar, caminen por la arena, busquen y coleccionen conchitas (ojo que todo se lo llevan a la boca), lleven juguetes para la arena, saluden y socialicen con otros niños de la playa, háblale de las cosas nuevas que pasan por el frente, abrázalo y regálale toda tu atención.

    El mejor consejo de todos…

  3. Y por último, el mejor consejo de todos es…¡AGUA! Una piscina o bañera inflable para poner en la sombrajunto a ti hará que todos estén felices. Desde que conocí este truco, nuestras idas a la playa son mucho más divertidas para todos. A los bebés les encanta porque están frescos, juegan y yo puedo estar por unos minutos recostada disfrutando la paz. Fundamental llevar un balde para hacer varios viajes con agua dulce de una ducha cercana o agua del mar si es la única opción. Y por supuesto mucha agua para tomar.

    bebés en la playa
    La deshidratación es una de las causas principales de irritabilidad en niños y adultos. Ten termos con agua a la disposición de todos para que el sol y la sed no se lleven la alegría.

Aunque algunas personas cuestionan si justifica hacer estos paseos con niños tan pequeños y afirman que ellos luego no lo recordarán, estoy absolutamente convencida, y está comprobado, que los momentos de alegría y disfrute quedan almacenados en le cerebro de los niños convirtiéndolo en la base de su inteligencia emocional.

De hecho para el año entrante estamos planeando viaje en carro por el mediterráneo los cuatro, después les cuento como nos va!

Escrito por:
Mariana Tobón

@maritobon.be

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *